Afrontar ante lo nuevo

Un inicio puede recoger lo vivo en el reflejo de algo nuevo, y algo nuevo que vive puede ser el reflejo de un inicio. Desde una humilde posición que busca, escucha con curiosidad de cuanto acontece en tiempos de pandemia global, me permito dar cuenta de lo nuevo, desde lo que caminamos incesantemente hacia un inicio. No es que todo cuanto ocurre acontezca con la única y firme determinación de dotar un aprendizaje, por ello quiero marcar distancias con aquellos discursos que tratan de traer constantemente el oportunismo de una situación per se que no está hecha necesariamente para aprender. El ser humano puede aprender constantemente a lo largo de su vida, y ojalá y de todo corazón, no sean estas las circunstancias experienciales que nos lleven a adquirir enseñanzas. Dicho lo cual, observemos nuestra propia vulnerabilidad, es normal captarse insignificantes ante lo desconocido, así pues, lo que propongo en este artículo no es panacea, invito a que lo incorpores de acuerdo a lo que te sirva. Al final, la humanidad es experta en sus respectivas vidas, confío en que darás cabida a tu propio afrontamiento, y desde ahí pretendo partir, vamos a hablar de afrontamiento.



Primero quisiera orientarte en que una situación desbordante, repentina, esencialmente novedosa, como es la vivencia de un confinamiento de cuarentena, para la cual no nos hemos visto preparados, invita a que la vivas a tu ritmo, pares cuando necesites y sitúes tu lugar en este momento. Seguido, existe una idea de proceso en la que tratamos de otorgar un sentido a lo que nos ocurre, evaluamos nuestros recursos personales en función de las demandas que existen, y se abren dos caminos conocidos como estrategias de afrontamiento: uno centrado en el problema y otro centrado en la emoción. Hay preguntas que uno se llega a hacer desde la evaluación de sus recursos como “¿Podré aguantar estos días? ¿De qué manera llevo a cabo mi trabajo, mis tareas de casa y cómo me organizo ahora? ¿Cómo ayudo y apoyo a mis seres queridos?” Y aquí es donde entramos fundamentalmente cuando hablamos de afrontar. Lazarus y Folkman psicólogos pioneros en el concepto de afrontamiento, lo definieron en 1986 como aquellos esfuerzos cognitivos y conductuales constantemente cambiantes que se desarrollan para manejar las demandas específicas, externas y/o internas, que son evaluadas como excedentes o desbordantes de los recursos del individuo. Más adelante, particularmente Lazarus (2000), hizo visible que las emociones también son fuente intrínseca para manejar las demandas de nuestro entorno, de, en definitiva, un evento estresante a afrontar. En todos los casos, tu manera de afrontar un suceso u otro puede ser cambiante, según tus disposiciones personales ante distintos hechos. No implica necesariamente dominio, sino más bien manejo. Sea pues:


  • Buscar el apoyo social de tus seres queridos en la distancia, ayudar a definir lo que te ocurre para resignificarlo y/o ver en términos de costo-beneficio en la realidad de tu confinamiento con conductas encaminadas a actividades valiosas y de desconexión (que no evitación sino autocuidado), serían estrategias de afrontamiento centradas en el problema.

  • Reconocer las emociones que vives ante lo que ocurre, no tanto de una manera necesariamente deliberada, pero si orientada a interpretar en que momentos se activan (Esquema de Emoción) regulándolas, expresándolas a tus personas de apoyo, eligiendo la dirección a la que van encaminadas, todo esto, entraría dentro de las estrategias de afrontamiento centradas en la emoción.


Quiero concluir proponiéndote a que alcances tu lugar, con tus herramientas psicológicas y el afrontamiento que elijas, de la manera que más adaptación descubras. Gracias por tu tiempo y llegar hasta el final, te mando un profundo abrazo, y ánimos para seguir afrontando esta cuarentena.



José Manuel, Psicólogo General Sanitario de Adomini

Referencias: Felipe Castaño, E., y León del Barco, B. (2010). Estrategias de afrontamiento del estrés y estilos de conducta interpersonal. International Journal of psychology and psychological therapy, 10(2), 245-257. Lazarus, R.S. y Folkman, S. (1986). Estrés y procesos cognitivos. Barcelona: Martínez Roca. Lazarus, R.S. (2000). Estrés y emoción. Manejo e implicaciones en nuestra salud. Bilbao: DDB.

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