"La desconexión de las máquinas"

Y es que bien podría servirnos el título de este artículo para cualquier película de cine. Hace 30 años, en muchas películas se soñaba con tecnología avanzada, coches voladores, conexiones por doquier… en definitiva, siempre desde una visión en la que las personas éramos las beneficiadas. Pero muy pocos esperaban los problemas que conlleva el uso de las nuevas tecnologías.



¿Lo primero que hace por la mañana es mirar el móvil? ¿Retrasa la hora de irse a dormir por quedarse conectado un rato más? ¿Saca el móvil de su bolsillo para mirarlo constantemente? ¿Siente ansiedad cuando no lo tiene a mano? Si la respuesta a estas preguntas es “”, debería empezar a plantearse reducir el uso de dispositivos electrónicos, quizá mediante la ayuda de un profesional, si así fuera necesario.


Y es que obviamos, que existen más adicciones que las de las drogas: el juego, los videojuegos, el sexo, el trabajo… existen muchas más adicciones que no requieren que tomemos una sustancia, y en este grupo añadimos también a las nuevas tecnologías.


Es increíble, miramos atrás tan solo diez años y aún se veían jóvenes que se relacionaban a través del juego en la calle; fútbol, baloncesto, cartas… daba igual, el hecho es que ahora ha cambiado, y no es tan raro ver grupos de adolescentes mirando a una pantalla, siempre relacionándose a través de lo que ocurra en la pantalla: el ocio nace del dispositivo en muchos casos hoy en día. No hay razón para alarmarse ante este cambio en la manera de relacionarse, porque el mundo entero está cambiando y todos tenemos que adaptarnos a él. Dónde sí que debemos tener cuidado es en el aprendizaje y enseñanza correctos sobre los dispositivos modernos, para que el desarrollo normal de una persona no se vea influenciado.



Por ejemplo, continuando con la importancia del aprendizaje para nuestro desarrollo, no será positivo que para que un niño pequeño se tranquilice o deje de aburrirse, le ofrezcamos siempre la herramienta de la nueva tecnología, ya que ésta tiene un efecto reforzador muy potente en nuestro cerebro que puede llegar a crear dependencia, sobre todo si el uso comienza a edades muy tempranas. Y es que ya se ven casos de niños (y no tan niños) de primaria que llegan a pasar noches en vela por no saber dejar de trastear con el móvil. ¿Consecuencias de todo esto? bajo rendimiento escolar, irritabilidad, problemas en el autocontrol… son muchas a fin de cuentas, y podrían ser menos si se incluyeran en los currículos escolares más talleres sobre el aprendizaje de los dispositivos móviles.


Mi generación considero que está muy afectada, ya se ven personas que conduciendo miran sus móviles, con el peligro que esto conlleva. Esto no es más que otro ejemplo de la terrible sensación de urgencia que crean este tipos de dispositivos para aquellos que no pueden o saben autocontrolarse. Es por ello que, igual que se anuncian avisos contra las apuestas y contra el abuso de drogas, también se deberán publicitar avisos acerca de las consecuencias del mal uso de la tecnología; que es nuestro futuro, al menos al que nos han abocado.



Tenemos la suerte de que ya existen equipos de psicólog@s que tratan los trastornos relacionados con la adicción a las nuevas tecnologías, y cada vez serán más, por lo que cualquiera que se vea en esa situación podrá tener ayuda. En cualquier caso, mientras lea esto, respóndase de nuevo, y con sinceridad, las preguntas del inicio del texto y haga autocrítica: siempre se puede mejorar.


José Nogueiro

Psicólogo sanitario y Orientador escolar

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