• Kike Laporta Berki

¡Se descubre la cura del cáncer! ¿Un nuevo avance en investigación podría eliminar el Alzheimer?

¿Qué daño puede hacer el titular de un artículo sobre la aceptación y difusión del mismo? 


Constantemente nos vemos bombardeados por información de todo tipo, ya sea en Redes Sociales, informativos, lo que nos cuenta la vecina del bloque de al lado, etc... Estamos inmersos es un sistema de aprendizaje constante, lo cual genera una evolución total de la experiencia de vida humana. ¿Pero esto es positivo o negativo?


Recientemente hemos tenido la noticia de que unas personas normales y corrientes han recomendado el uso de un antibiótico de receta médica obligatoria como si de un cosmético común se tratase, sin tener en cuenta la cantidad de daño que esto puede provocar en todos sus "seguidores". 


Ya la propia palabra me chirría. Según la RAE, seguir se definiría como "Imitar o hacer algo por el ejemplo que alguien ha dado de ello", sin tener en cuenta ningún tipo de consecuencia. 

Pero no sólo iconos sociales actuales comparten este tipo de información. Estoy cansado de leer decenas de artículos que muestran títulos inconformistas y grandilocuentes a la vez que su mensaje (una vez que has clickado y estos han ganado fama y posicionamiento web) no deja de ser una triste nota acompañada siempre del prefijo "podría/n" para todo. "Científicos españoles podrían haber descubierto una cura contra el cáncer (...) en ratas". Avance, sí. Relación causal con el título, NO.


Es tan grande y rápida la expansión de este tipo de situaciones que hasta en la televisión se dedican programas enteros para desmentirlas. Incluso, recientemente un político del panorama nacional actual utilizó la expresión "Fake News" como ataque (argumental) contra otro de los ponentes en el debate previo a las elecciones. 


El mundo gira en torno a especulaciones y mentiras que emponzoñan el día a día de aquellas personas que solo buscan un consuelo o una ayuda ante un grave problema que les avecina, generando falsas esperanzas en corazones cuya fragilidad no puede soportar. Estoy cansado de tener que desmentir casi diariamente las informaciones que mis propios padres me cuentan, todo por leer una triste y falsa publicación den Facebook.

Ojalá tuviéramos más ética y moral para detener las citadas Fake News, pero es una batalla que considero perdida. Mi único consejo para ti, querido lector, es que no creas aquellos artículos de (teórica) media veracidad, sin mostrar referencias a la investigación contada, más allá de la procedencia o universidad citada. 


El cáncer se curará y el Alzheimer no aparecerá, pero desgraciadamente aun no ha llegado ese momento. Mientras tanto, solo queda creer en la verdad.


Enrique Laporta

Co-Fundador de Adomini

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